Para ello centrará su acción en el alumno de modo de prepararlo para desenvolverse en un mundo globalizado, dinámico y complejo, proporcionándoles las herramientas y las estrategias para apropiarse del conocimiento que le permita un desenvolvimiento eficiente en la vida de la sociedad, en un marco de tolerancia, respeto y solidaridad, que contribuyan a la formación integral de aquellos.
Esto implica el uso de un modelo constructivista donde el alumno constructor de sus aprendizajes "aprenda a aprender".
El docente en este centro que soñamos, en permanente actualización, será el guía, el mediador entre sus alumnos y los aprendizajes a transmitir, respetando los ritmos individuales, atendiendo a la diversidad y teniendo siempre presente que el alumno aprende cuando se promueve la enseñanza-significativa,tal como lo sostiene AUSUBEL.
El maestro experto mediador tiene que facilitar la transposición didáctica transformando el saber sabio en saber que esté al alcance de sus alumnos, sin perder lo "esencial".
La Institución no podrá permanecer ajena a las necesidades de la comunidad, por lo cual buscará instancias de acercamiento de padres y vecinos, de manera que la escuela sea considerada como un centro cultural y punto de referencia para los vecinos y padres de la zona, buscando crear la gran comunidad educativa, donde el intercambio rico de experiencias y saberse redunde de un enriquecimiento cultural y social para todos.
Es tarea de los docentes provocar un cambio de actitud, una mente abierta y flexible a los cambios del mundo que le tocará vivir; formar personas de bien, responsables, solidarias, juntas, tolerantes, viviendo en armonía.
Debe preparar al alumnos para ser ciudadano crítico y activo en una sociedad compleja y cambiante, de modo que frente a las más diversas situaciones actúe de forma reflexiva.
Respecto a la comunidad la escuela tiene una ardua tarea: recobrar su sitial e imagen bastante desvalorizada por la sociedad; Acercar la comunidad al centro, integrarla al quehacer educativo concientizándola de la importancia de la tarea conjunta. La escuela debe ser socializadora y transmisora de valores y cultura.
Para llevar adelante con éxito su misión, para concretar este nuevo perfil de escuela que queremos, todos los proyectos, acciones, resoluciones que se emprendan, requieren del apoyo y compromiso de los diferentes actores educativos.