


Zona comprendida entre el Río Santa Lucia y la ruta 36. Originalmente era parte de una estancia (Flia. Dirán, Siglo XIX). Luego se subdivide en chacras, cuando llegan inmigrantes canarios, quienes se dedican a plantar maíz, boniatos, alfalfa, trigo, papas. Estas actividades dan trabajo a toda la familia en época de cosecha, como se puede comprobar leyendo un Libro Diario de la escuela (principios de Siglo XX). García, Pérez, Cabrera, Sanabria, son apellidos que nos muestran esta herencia.
En este tiempo la escuela contaba con más de 120 alumnos, de los cuales podemos conocer sus exámenes finales y pruebas. Se registra que una alumna recibe una medalla por sus méritos escolares.
El agotamiento de las tierras hace aparecer otras actividades: tambos, criaderos, alfalfa, remolacha, tabaco. Aún la población de la zona es numerosa y los jóvenes construyen sus hogares en el predio paterno. A partir de la década de los '80, con la crisis económica del país, la zona sufre la desaparición de cultivos (ya no se planta papa, trigo, alfalfa). Los campos quedan sin cultivar y se subdividen más por el sistema sucesorio. Comienza a faltar trabajo y los jóvenes se van a trabajar al Frigorífico o a Montevideo. Ya no construyen en la zona y los campos comienza a ser comprados por tamberos, dueños de vides que acrecientan la propiedad, y antiguos propietarios se convierten en peones.
Prof. Carmen Sandro
Actualmente, hay emprendimientos como el cultivo de tomate para industria; hortalizas para la feria; manzanas, cebollas, que se exportan a Italia, a Brasil... Los tambos se superan en calidad.